I. TIEMPO DE CALLAR Y TIEMPO DE HABLAR
Eclesiastés 3:7 "...tiempo de callar, y tiempo de hablar."
Hay tiempo que el evangelio ha de ser predicado desde otro punto. Llegar a los lugares de necesidad es tiempo de hablar. Hay tiempo que nuestras rodillas en nuestra recámara tienen que hablar con el Señor.
Hay tiempo desafortunado y tiempo afortunado. Hay tiempo que en donde estemos nosotros tenemos que callar, nadie debe de burlarse de tu fe, y hay momentos en los lugares de trabajo que hablamos trabajando y exhortamos, pero hay momentos en que Dios necesita que tú abras tu boca en su nombre.
Cuando tú hablas en su nombre, el libro de Proverbios nos dice que: "El prosperará tu hablar", porque de una manera maravillosa vas a conectar tus sentidos con la gran
grande y sublime sabiduría de Dios y te vas a ver envuelto en hablar cosas maravillosas que tú no conoces.
Yo he conocido la espesura del Espíritu Santo; conozco el nivel rosado, el blanco y el azul. No había visto otro color del Espíritu en lo que llamo yo la grande unción de Dios.
Cuando me vi en una sala de hospital con niños enfermos de cáncer, y Dios se movió a quitar el dolor de un cáncer en el área lumbar de una niña, se levantó una nube espesa del Espíritu y yo tuve que hablar fuerte, y salió de mi boca una autoridad desconocida por mi oído, pero ahí no pude callar, ahí tuve que hablar. En el nombre de Jesucristo me vi hablando con denuedo en un lugar donde había que callar.
II. ¿POR QUE TENEMOS QUE PEDIR EN NUESTRAS CONVERSACIONES TENER UN CORAZON SABIO?
Es muy importante tener un corazón sabio. Con un corazón sabio se peca menos, porque no deja que tu boca hable lo que no es. Cuando tú abres tu boca todo el mundo te conoce; cuando tú presentas tu cuerpo con la boca cerrada esperan algo de ti. Cuando abres tu boca sin prudencia te conocen, pero cuando cierras tu boca con prudencia estás manteniendo un corazón sabio.
Cuando tu no dices lo que piensas tú tienes la prudencia de tu corazón. En esa prudencia entra el Espíritu de Dios y se abre el espíritu de sabiduría y hablamos palabra de Dios en sabiduría. ¿Cómo nos conocen nuestros enemigos? Por lo que decimos, y no reconocen lo que hacemos.
Orar es trabajar, guerrear es trabajar, ayunar es trabajar, vigilar es trabajar, organizar la iglesia es trabajar, mantener ministerios organizados es trabajar, interceder por cada miembro es trabajar.
Cuando veo que envidian el trabajo que uno tiene, yo me pregunto si acaso ellos saben por dónde hay que pasar para tener. Tú puedes estar en montones con grupos de cristianos, pero tú vas a ver el "traje" que tú tienes puesto, vas a ver la diferencia que tú tienes; puedes estar con cualquiera pero podrás ver que tú eres una diferencia.
Las células en los hogares hacen una diferencia, es que el Espíritu de Dios, que es nuestro Padre, nos da la bendición de permanencia. Las células de nuestro Ministerio nunca se han dividido porque aman la verdad del evangelio. No tienes que sentarte a rebuscar qué palabra vas a llevar. Constructivamente cada semana se entrega una hoja de peticiones pastorales con lecturas pastorales. Por muy vacío que llegues a tu célula, el que dirige tiene material para trabajar, para invocar la presencia del Espíritu y romper aún los dardos malos que traes para la obra, porque el enemigo de afuera se puede infiltrar adentro.
El espíritu de Jezabel ha sido el año de guerra de todos los Pastores mundialmente. Los detectamos, los supimos, trabajamos y actuamos. Hay algunos que están ocultos pero conocemos su nido y oramos para que se conviertan al Señor; pero si vienen a contaminarme la manada, salen en el nombre de Jesucristo porque hay poder para hacerlo.
Proverbios 16:23 "El corazón del sabio hace prudente su boca, y añade gracia a sus labios."
Proverbios 10:19 "En las muchas palabras no falta pecado; mas el que refrena sus labios es prudente."
Cuando sientas que tu corazón está yéndose y contaminándose en una reunión y una conversación, despídete y vete, eso da sabiduría. Tu puedes hacer una visita pero debes de tener cuidado de dar palabra de sabiduría. Por eso, cuando vas a evangelizar tienes que saber que solamente tienes un pequeño tiempo para la obra.
Hay que saber pasar la vida con sabiduría. Tenemos que usar sabiduría para vivir con gozo y no dejarnos atropellar mas por el engañador.
Cuando el hombre y la mujer de Dios tienen sabiduría no hablan palabras necias, ni son indecorosas las reuniones del pueblo santo.
¿A qué se le pudiera llamar indecoroso dentro del Santuario? El saludo falso, la disposición de tu vientre (estás aquí, pero tu mente está pensando en la comida), el saludo vulgar, ¿Te olvidas que aquí hay reyes, sacerdotes y príncipes del Señor?, la verdadera unidad no está entre hermanos, la verdadera unidad está en el Espíritu de Dios, después viene la unidad en el pueblo de Dios. Tus conversaciones tienen que ser sabias.
La palabra de Dios en la conversación de cualquier cristiano debe ser sana, limpia y de edificación. Yo he estado en conversaciones que se han cambiado en conversaciones de política y yo me he retirado. Yo tengo mi política, yo tengo que conocer cómo anda el mundo en la política; yo no puedo estar aquí sin saber que ha pasado en otros países; yo tengo que orar por el presidente de este país; yo tengo que orar por visión estratégica del Ministro de Defensa de esta gran nación, porque lo que hemos visto que ha pasado en Nueva York, viene una connotación mundial detrás de eso. En el libro de Daniel nos dice: "Días de tinieblas vendrán".
Está tocando el Señor a Nueva York. Lo tocó con las dos torres, lloró una de las capitales más grande del mundo y ahora le dio un apagón de veinticuatro horas; los puso a oscuridad. Eso habla al corazón del pueblo norteamericano.
Tenemos que tener conversaciones proféticas. El libro de Daniel tiene que venir a nosotros y no ser fanáticos sino entendidos.
Job 15:2-3 "¿Proferirá el sabio vana sabiduría, y llenará su vientre de viento solano? ¿Disputará con palabras inútiles, y con razones sin provecho?
¿Cómo vas a pretender que te pongan en un cuadro de honor cuando no eres un buen trabajador? ¿Cómo vas a pedirle a tu marido que te ame cuando tú no le das amor? ¿Cómo tú le vas a pedir a tu Pastor que tenga atenciones contigo cuando nunca te has arrimado a él a darle un abrazo? ¿Cómo te van a pedir a ti que claudiques a la fe cuando esas personas se están perdiendo en el mundo? Todas estas cosas son razones sin provecho. Proverbios 10:19 "En las muchas palabras no falta el pecado; mas el que refrena sus labios es prudente."
Proverbios 11:12 "El que carece de entendimiento menosprecia a su prójimo; mas el hombre prudente calla."
Proverbios 17:27-28 "El que ahorra sus palabras tiene sabiduría; de espíritu prudente es el hombre entendido. Aun el necio, cuando calla, es contado por sabio; el que cierra sus labios es entendido."
En vez de esperar al marido para ofenderlo cuando llegue y "barrerlo" aunque venga tomado, cállate, déjalo, prepara tus hijos, báñalos, dales la comida y ven para tu iglesia. Nunca hagas vivencia sexológica con un borracho, no lo permitas, porque debes de cuidar tu cuerpo, como tu boca y hay que tener santidad. El que honra a Dios honra a su cuerpo.
Proverbios 30:5-6 "Toda palabra de Dios es limpia; El es escudo a los que en él esperan. No añadas a sus palabras, para que no te reprenda y seas hallado mentiroso."
Amén.
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